Finanzas

Salir de deudas: método avalancha o bola de nieve

Con varias deudas a la vez, el orden en que las pagas cambia miles de pesos y también la probabilidad de que termines el plan. Los dos métodos y cuál elegir.

Fichas de dominó blancas de distinta altura, una de ellas roja, a punto de caer en cadena

Lo que decide entre un método y otro no es cuál es «mejor», sino cuánto se separan tus tasas. Con tasas parecidas, la avalancha ahorra unos $2 000 sobre una deuda de $59 000 y ambos terminan el mismo mes: elige el que vayas a sostener. Con una tasa muy por encima de las demás, la avalancha ahorra $26 000 y siete meses, y ahí no hay debate.

Abajo están las dos simulaciones completas para que compruebes en cuál de los dos casos estás. Antes, lo que hay que hacer en cualquiera de ellos.

Y una advertencia que vale para los dos: cuando hay varias deudas a la vez, la reacción natural es pagar un poco a cada una. Es lo peor que se puede hacer, porque alarga todos los plazos y multiplica los intereses.

Lo primero: el inventario

Antes de decidir nada, escribe en una hoja cada deuda con cuatro datos: saldo actual, tasa de interés, pago mínimo y fecha de corte. La mayoría de la gente descubre aquí que debe más de lo que creía y que alguna tasa es mucho más alta de lo que suponía.

Suma también todos los pagos mínimos. Esa cifra es tu suelo mensual obligatorio; lo que consigas destinar por encima es lo que realmente te saca del hoyo.

Método avalancha: primero la tasa más alta

Pagas el mínimo en todas y todo el excedente a la deuda con mayor tasa de interés. Cuando esa termina, su pago completo se suma al ataque de la siguiente más cara.

  • Ventaja: es matemáticamente óptimo. Ahorra la mayor cantidad de intereses y termina antes.
  • Inconveniente: si la deuda más cara es también la más grande, pueden pasar muchos meses sin ver desaparecer ninguna, y eso desmotiva.

Método bola de nieve: primero la más pequeña

Pagas el mínimo en todas y el excedente a la deuda con menor saldo, sin importar la tasa. Al liquidarla, ese pago se suma a la siguiente más pequeña.

  • Ventaja: produce victorias rápidas. Tachar una deuda de la lista en dos meses sostiene el plan.
  • Inconveniente: pagas más intereses en total que con avalancha.

Cuál elegir

Si las tasas son parecidas, la bola de nieve es prácticamente igual de eficiente y mucho más sostenible: elígela sin dudar. Si hay una deuda con una tasa muy superior a las demás, la avalancha ahorra tanto que compensa.

Y existe una tercera vía razonable: empieza con la bola de nieve para liquidar una o dos deudas pequeñas rápido, y cuando el hábito esté asentado, cambia a avalancha. El mejor plan no es el óptimo sobre el papel, es el que terminas.

Pon números a tu caso

Estas son las dos simulaciones. Mismo punto de partida en las dos: $59 000 de deuda repartidos en tres —una tarjeta de $32 000, otra de $18 000 y un préstamo de $9 000—, pagos mínimos de $1 950 al mes y un presupuesto de $4 000 mensuales. Lo único que cambia entre un escenario y el otro son las tasas.

Intereses pagados con cada método en dos escenarios de tasas Con tasas parecidas la avalancha ahorra 2 233 pesos; con una tasa muy superior a las demás, ahorra 26 242. Tasas parecidas 4,0 · 3,2 · 2,2 % Una tasa muy superior 6,0 · 2,2 · 1,8 % $21,473Avalancha $23,706Bola de nieve $28,977Avalancha $55,219Bola de nieve Intereses totales pagados sobre la misma deuda de $59 000
La dispersión de tasas lo decide todo. A la izquierda, con tasas parecidas, los dos métodos acaban el mismo mes y separan 233. A la derecha, con una tasa muy por encima, la avalancha ahorra 6 242 y siete meses.
EscenarioAvalanchaBola de nieveDiferencia
Tasas parecidas
4,0 · 3,2 · 2,2 % mensual
21 meses
$21 473 de intereses
21 meses
$23 706 de intereses
$2 233
y cero meses
Una tasa muy superior
6,0 · 2,2 · 1,8 % mensual
22 meses
$28 977 de intereses
29 meses
$55 219 de intereses
$26 242
y siete meses

Fíjate en la primera fila: los dos métodos terminan el mismo mes y se llevan $2 233 de diferencia sobre un total de más de $80 000. Eso es un 2,7 %. Con esa diferencia, discutir cuál es «matemáticamente óptimo» es perder el tiempo: gana el que consigas mantener.

La segunda fila es otra historia. Cuando la deuda más cara es además una de las grandes, la bola de nieve la deja creciendo mientras atacas las pequeñas, y eso cuesta $26 242 y siete meses más. Ahí la avalancha no es una preferencia, es la respuesta.

Hay un dato que ninguna de las dos columnas muestra y que conviene tener en cuenta: la bola de nieve liquida la primera deuda en el mes 4 en ambos escenarios, mientras que la avalancha tarda 9 meses en el primero y 18 en el segundo. Si sabes que necesitas ver una victoria para no abandonar, ese dato pesa tanto como los pesos.

Cómo se calcularon. Amortización mes a mes: se cargan los intereses de cada deuda sobre su saldo, se pagan todos los mínimos y el excedente completo va a la deuda objetivo; al liquidarse una, su pago se suma al ataque de la siguiente. Sin compras nuevas, comisiones ni cambios de tasa. Cambia tus cifras y el orden puede invertirse: la conclusión que sostiene este artículo es la relación entre dispersión de tasas y ahorro, no las cantidades exactas.

Para poner tus propios números, la calculadora de préstamos te da el total pagado de cada deuda según el plazo. Ten en cuenta que pide la tasa anual: multiplica por 12 la mensual de tu estado de cuenta.

Un hilo rojo pasa en orden por tres anillos blancos de distinto tamaño sobre fondo oscuro
El orden es lo único que cambia entre los dos métodos. El pago mensual, los mínimos y las tasas son idénticos.

Un dato que suele sorprender: pagar solo el mínimo de una tarjeta puede extender la deuda casi una década. Sobre $30 000 al 3.5 % mensual son 108 meses y cerca de $84 000, casi el triple de lo gastado; están los números completos en la guía sobre el pago mínimo de la tarjeta. Es el interés compuesto trabajando en tu contra, y lo tienes explicado en la guía del interés compuesto.

Cómo acelerar el plan

  1. Deja de usar la tarjeta que estás pagando. Sin esto, ningún método funciona.
  2. Negocia la tasa, sobre todo si tienes historial de pago puntual. Antes de llamar, mira qué están cobrando otras emisoras en el informe de indicadores básicos de tarjetas de crédito del Banco de México: llegar con una cifra concreta cambia la conversación.
  3. Considera consolidar, pero solo si la nueva tasa es realmente menor y no alargas el plazo. Consolidar para pagar menos al mes y más al final no resuelve nada.
  4. Destina ingresos extraordinarios completos: aguinaldo, reembolsos, ventas de cosas que no usas.
  5. Mantén un colchón mínimo de un mes de gastos. Sin él, cualquier imprevisto vuelve a endeudarte y el plan se rompe.

Haz visible el avance

Anota cada mes el saldo total de todas tus deudas en una sola cifra y llévala en una gráfica sencilla. Ver esa línea bajar mes tras mes es lo que sostiene un proceso que puede durar años.

Calcula también el porcentaje que ya has pagado con la calculadora de porcentajes: pasar de «debo mucho» a «llevo el 38 % pagado» cambia por completo la sensación de progreso.

Preguntas frecuentes

¿Qué método ahorra más dinero?

La avalancha, porque ataca primero la tasa más alta. La diferencia crece cuanto más dispares sean las tasas.

¿Y si todas mis deudas tienen tasas parecidas?

Elige la bola de nieve: cuesta prácticamente lo mismo y es mucho más fácil de sostener.

¿Conviene consolidar deudas?

Solo si la nueva tasa es realmente menor y no alargas el plazo. Bajar la cuota alargando el crédito suele salir más caro.

¿Debo ahorrar mientras pago deudas?

Mantén un colchón mínimo de un mes de gastos. Sin él, cualquier imprevisto vuelve a endeudarte.