Texto

Revisar un texto antes de publicarlo: lista de comprobación

Tu cerebro corrige solo los errores de lo que tú escribiste. Tres pasadas separadas y cinco trucos para ver lo que se te está escapando.

Texto con marcas de corrección

Revisas tu texto tres veces, lo publicas y a los diez minutos alguien te señala una errata en el título. No es descuido: es que al leer lo propio, el cerebro reconstruye lo que quisiste escribir en lugar de leer lo que está.

Tres pasadas, no una

El error de método más común es intentar revisar todo a la vez. Cada pasada busca una cosa distinta:

  1. Estructura: ¿está la idea principal al principio? ¿Sobra algún apartado? ¿Falta algo que el lector necesita? Aquí se mueven y se borran párrafos enteros.
  2. Frase: ¿hay frases de más de 30 palabras? ¿Párrafos de siete líneas? ¿Repeticiones de la misma palabra? Aquí se reescribe.
  3. Detalle: ortografía, tildes, concordancia, comas, números, nombres propios, enlaces. Aquí solo se corrige.

Hacerlas en ese orden ahorra trabajo: no tiene sentido pulir la puntuación de un párrafo que vas a eliminar en la pasada siguiente.

Cinco trucos para ver lo que no ves

  • Deja reposar el texto. Una hora ayuda; un día es mucho mejor. La distancia es lo único que devuelve la mirada de lector.
  • Léelo en voz alta. Donde te trabas hay una frase mal construida. Es el truco más eficaz de todos.
  • Cambia el formato: otra tipografía, otro tamaño, o léelo en el móvil. El cerebro deja de reconocer el bloque y vuelve a leer de verdad.
  • Léelo al revés, del último párrafo al primero, para la pasada de detalle. Al perder el hilo del sentido, los errores saltan.
  • Que lo lea otra persona. Ninguna técnica sustituye a unos ojos que no saben lo que querías decir.

Los errores que más se repiten en español

  • Concordancia tras una frase larga: el sujeto en singular y el verbo en plural porque en medio había un plural.
  • Tildes diacríticas: el y él, tu y , mas y más, si y , solo cuando genera ambigüedad.
  • Coma entre sujeto y verbo, que no lleva.
  • Comillas y guiones mezclados en el mismo texto.
  • Números: cifras y letras sin criterio uniforme.
  • Extranjerismos cuando existe la palabra en español.
  • Repetición de la misma palabra tres veces en un párrafo, que el corrector no marca.

El corrector automático detecta ortografía y poco más. La concordancia, la coma indebida y la repetición hay que verlas leyendo.

Comprueba los datos, siempre

Es la parte que más daño hace si falla. Antes de publicar, verifica una por una:

  1. Nombres propios de personas y empresas, con su ortografía exacta.
  2. Cifras, porcentajes y fechas.
  3. Precios y condiciones.
  4. Que cada enlace abre lo que dice abrir.
  5. Teléfonos y correos, tecleándolos de verdad.

Un error en un nombre propio o en un precio cuesta mucho más que diez erratas.

Dos números antes de publicar

El contador de palabras muestra la extensión, el tiempo de lectura y las palabras que más repites, que suele ser la sorpresa más útil de la revisión.

Si el texto se va a leer en voz alta (un video, una presentación, un audio), comprueba también su duración real con la calculadora de duración de guion. Un texto que parece breve puede convertirse en seis minutos de locución.

La última mirada

Antes de dar a publicar, revisa lo que casi nadie revisa: el título, el primer párrafo, los pies de imagen y el texto de los botones. Son las partes que más gente lee y las que menos veces se corrigen, precisamente porque se escribieron al principio y ya nadie vuelve a ellas.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas veces hay que revisar un texto?

Tres pasadas con objetivos distintos: estructura, frase y detalle. Intentar todo a la vez es lo que deja errores.

¿Por qué no veo mis propias erratas?

Porque al leer lo propio el cerebro reconstruye lo que quisiste escribir en lugar de leer lo que hay.

¿Sirve el corrector automático?

Para ortografía sí; la concordancia, las comas indebidas y las repeticiones hay que verlas leyendo.

¿Qué revisar siempre al final?

Título, primer párrafo, pies de imagen, botones, nombres propios, cifras y que cada enlace funcione.