Puedes hacer el mejor video del mundo y no verlo nadie porque la miniatura no dice nada. Es la parte del trabajo que más se descuida y la que más determina si alguien entra, porque compite en una cuadrícula, a tamaño diminuto, contra otras veinte.
Las medidas que se usan
- Miniatura de video largo: 1280 × 720 px, proporción 16:9. Es el estándar.
- Portada de video vertical: 1080 × 1920 px, aunque en la cuadrícula del perfil se recorta a un rectángulo más cuadrado. Deja lo importante en el centro.
- Portada de pódcast: 3000 × 3000 px, cuadrada.
- Imagen para compartir enlaces: 1200 × 630 px, la que aparece al pegar tu enlace en un chat o una red.
Genera las variantes de una misma imagen con el redimensionador para redes, y comprueba proporciones con la calculadora de relación de aspecto antes de diseñar.
La prueba del tamaño real
Diseñas a 1280 píxeles de ancho y se ve a 200 en un teléfono. Antes de dar nada por bueno, reduce tu miniatura a 120 píxeles de ancho y mírala: si no se entiende de un vistazo, no funciona.
Ese ejercicio explica por qué las miniaturas que funcionan tienen tan pocos elementos. A ese tamaño solo sobreviven una cara, un objeto grande y tres o cuatro palabras.
Cuánto texto poner
Entre tres y cinco palabras. Nunca el título completo del video: la miniatura y el título deben complementarse, no repetirse. Si el título dice qué es, la miniatura muestra el resultado o la tensión.
- Letras muy gruesas, con contorno o sombra para separarlas del fondo.
- Contraste alto: texto claro sobre zona oscura, o al revés.
- Una sola tipografía y dos colores como máximo.
- Nada de texto en los bordes: las plataformas superponen la duración y otros elementos encima.
Si dudas de si tu texto es demasiado largo, cuéntalo: el contador de palabras te dará la cifra exacta en un segundo.
Qué poner además del texto
Las miniaturas que funcionan suelen tener uno de estos tres elementos, no los tres a la vez:
- Una cara con expresión clara. Funciona porque el ojo humano busca caras antes que nada.
- El resultado: el antes y el después, el objeto terminado, el número que sorprende.
- Un contraste visual: dos opciones enfrentadas, algo tachado, una flecha que señala.
Y un consejo de coherencia: usa una paleta y un estilo constantes en todas tus miniaturas. Con el tiempo, tu público reconocerá tus videos en la cuadrícula antes de leer el título, que es una ventaja enorme.
Errores que cuestan clics
- Un fotograma del video sin editar, con la boca a medio abrir.
- Texto pequeño que solo se lee en pantalla completa.
- Cinco elementos compitiendo por la atención.
- Prometer algo que el video no cumple: sube el clic y hunde la retención, y las plataformas penalizan esa combinación.
- Fondos con mucho detalle detrás del texto.
- Miniaturas distintas en estilo cada semana.
Peso y formato
Las plataformas suelen limitar el peso de la miniatura (2 MB es un límite habitual) y la recomprimen al subirla. Sube en JPG con calidad alta y un peso de 300 a 800 KB: si vas muy justo, la recompresión de la plataforma añadirá artefactos sobre el texto. El compresor a un peso máximo te deja el archivo en la cifra exacta que necesitas.
Última recomendación: guarda el archivo editable y las capas. Vas a querer rehacer la miniatura de un video que no funcionó, y empezar de cero cada vez es lo que hace que nadie lo intente.
Preguntas frecuentes
¿Qué medida tiene una miniatura de video?
1280 × 720 píxeles en proporción 16:9 para video largo. Para vertical, 1080 × 1920 con lo importante centrado.
¿Cuánto texto pongo en la miniatura?
Entre tres y cinco palabras, que complementen el título en lugar de repetirlo.
¿Cómo sé si mi miniatura funciona?
Redúcela a 120 píxeles de ancho y mírala. Si no se entiende a ese tamaño, no funcionará en la cuadrícula.
¿Conviene cambiar la miniatura de un video antiguo?
Sí, es una de las pocas cosas que se pueden mejorar después de publicar y que cambian el resultado.