QR y códigos

Imprimir códigos QR: tamaño mínimo, contraste y material

Un QR que se lee perfecto en pantalla puede ser ilegible impreso. Las cuatro variables que deciden si funciona: tamaño, margen, contraste y material.

Código QR impreso en una etiqueta

El código se ve bien en la pantalla, lo mandas a imprenta y llegan mil folletos con un QR que nadie consigue escanear. Es un error caro y casi siempre se debe a una de cuatro cosas.

1. Tamaño: la regla de la décima parte

La regla práctica más útil del sector:

lado del QR ≥ distancia de escaneo ÷ 10

Si se escanea a 30 cm, el código necesita al menos 3 cm de lado. A 2 metros, 20 cm. A 10 metros, un metro.

  • Tarjeta de presentación: 2 × 2 cm mínimo.
  • Folleto o menú: 2.5–3 cm.
  • Cartel en pared: 8–15 cm.
  • Escaparate visto desde la banqueta: 20–30 cm.
  • Valla publicitaria: 1 metro o más.

El mínimo absoluto para impresión es de unos 2 cm. Por debajo, los módulos quedan tan pequeños que cualquier imprecisión de la tinta los emborrona.

Menos contenido, código más legible

Cuanta más información metes, más módulos tiene el código y más pequeño es cada punto al mismo tamaño impreso. Una URL de 30 caracteres genera un código mucho más robusto que una de 150 con parámetros.

Por eso conviene usar direcciones cortas para material impreso, y dejar los parámetros de seguimiento para el enlace al que redirige, no para el código en sí.

2. El margen que todo el mundo recorta

Un QR necesita una zona de silencio: un borde blanco alrededor equivalente a cuatro módulos. Sin ese margen, la cámara no distingue dónde termina el código y falla la lectura.

Es el error más común en diseño: alguien recorta el margen para que el código encaje mejor en la composición, o lo coloca pegado a una imagen de fondo. El resultado es un código bonito que no funciona.

3. Contraste y color

  • Oscuro sobre claro, siempre. Los lectores esperan módulos oscuros sobre fondo claro. Invertirlo hace fallar a muchas cámaras.
  • Contraste alto: negro sobre blanco es lo más seguro. Colores oscuros saturados funcionan; los tonos medios, no.
  • Nunca amarillo, naranja claro o gris claro sobre blanco.
  • Cuidado con los degradados: si alguna zona pierde contraste, el código falla ahí.
  • Fondo liso. Un QR sobre una fotografía es una apuesta.

4. El material importa más de lo que parece

  • Papel mate: la mejor opción. Sin reflejos.
  • Papel brillante o plastificado: los reflejos del techo o del sol pueden tapar parte del código. Si es inevitable, aumenta el tamaño.
  • Superficies curvas (botellas, vasos, tubos): la deformación dificulta la lectura. Usa un código más grande y colócalo en la zona más plana.
  • Tela: la trama absorbe definición. Necesita bastante más tamaño.
  • Vinilo en exteriores: comprueba la resistencia a la decoloración; un QR desvaído deja de leerse.

Nivel de corrección de errores

Los códigos QR incluyen redundancia que permite leerlos aunque estén parcialmente dañados. Hay cuatro niveles, del más bajo al más alto, y el más alto tolera cerca de un 30 % de daño.

Sube el nivel cuando el código lleve un logotipo encima, cuando se imprima en un material que pueda rayarse o cuando esté a la intemperie. A cambio, el código se vuelve más denso, así que compénsalo con más tamaño.

Prueba antes de imprimir mil

  1. Imprime una muestra en el mismo material y al mismo tamaño final.
  2. Escanéala con al menos tres teléfonos distintos, uno de gama baja.
  3. Prueba con poca luz y con luz directa.
  4. Prueba a la distancia real a la que estará.
  5. Comprueba que el destino es el correcto y que la página carga bien en móvil.

Si el diseño está en PDF y quieres revisar el código a tamaño real, extráelo como imagen a 300 ppp con el conversor de PDF a JPG y compruébalo antes de mandar a imprenta. Y genera el código en alta resolución desde el generador de QR, preferiblemente en formato vectorial si tu imprenta lo acepta.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el tamaño mínimo de un QR impreso?

Unos 2 cm de lado, y como regla general la distancia de escaneo dividida entre diez.

¿Por qué no se escanea mi código?

Las causas más frecuentes son falta de margen blanco, poco contraste, tamaño insuficiente o reflejos del material.

¿Puedo poner un QR de color?

Sí, siempre que sea oscuro sobre fondo claro y con contraste alto. Evita invertirlo o usar tonos medios.

¿Puedo poner mi logo encima del código?

Sí, con nivel de corrección de errores alto y sin tapar más de un 20 % del área central.