En video corto compites contra el dedo que desliza. No tienes treinta segundos para presentar el tema: tienes dos. Y esa restricción, lejos de ser un problema, es lo que hace que un guion bien construido rinda tanto.
La estructura en cuatro partes
- Gancho (0–2 s): la promesa o la tensión. «Llevas años comprimiendo mal tus fotos». Sin presentaciones, sin logotipo, sin «hola a todos».
- Contexto (2–5 s): por qué esto le importa a quien mira. Una frase.
- Desarrollo (5–45 s): la información, en pasos claros y numerados si se puede.
- Cierre (últimos 5 s): una conclusión o una acción concreta. Nada de «suscríbete» genérico: da un motivo.
Escribe siempre el gancho al final, cuando ya sabes qué has contado. Es la parte que más se reescribe y la que más impacto tiene.
Cuántas palabras caben
A un ritmo de locución natural (130–160 palabras por minuto):
- 15 segundos → 35–40 palabras.
- 30 segundos → 70–80 palabras.
- 60 segundos → 140–160 palabras.
- 3 minutos → 420–480 palabras.
Esas cifras suponen hablar sin pausas largas. Si vas a mostrar algo en pantalla, a hacer silencios o a intercalar planos, resta entre un 15 % y un 20 %. La calculadora de duración de guion hace ese cálculo con la velocidad que elijas, y el contador de palabras te dice si tu texto cabe.
Ganchos que funcionan
- Error común: «Esto que haces con tus PDF es un problema de privacidad».
- Resultado concreto: «Bajé una factura de 40 MB a 2 MB en un minuto».
- Pregunta con tensión: «¿Sabes qué revela una foto que subes a un anuncio?».
- Contraintuitivo: «Subir el precio me hizo perder clientes y ganar más».
- Demostración inmediata: empieza con el resultado y explica después cómo se hizo.
Lo que no funciona: presentarte, explicar de qué va el canal, pedir que sigan viendo o poner una cortinilla animada de tres segundos.
Escribe para el oído
Frases cortas, una idea por frase, lenguaje cotidiano y números redondeados. Lee siempre en voz alta mientras escribes: si te trabas o necesitas respirar a mitad de una frase, esa frase se corta.
Evita las subordinadas encadenadas y los conectores largos («no obstante», «en consecuencia»). Hablado, se pierden.
De guion a grabación
Con el texto listo, tres pasos que mejoran el resultado:
- Ensaya dos veces en voz alta. A la tercera ya no lees: recuerdas.
- Cronométralo. Un cronómetro te dirá si el guion cabe realmente en el tiempo objetivo, incluidas tus pausas.
- Usa el teleprompter para no perder la estructura, con la pantalla lo más cerca posible del objetivo.
Errores que hacen que pasen de largo
- Empezar con la presentación en lugar de con el tema.
- Meter tres ideas en un video de treinta segundos: una por video.
- Explicar el contexto antes del gancho.
- Terminar sin cierre, dejando la sensación de que se cortó.
- No poner subtítulos, cuando buena parte del público ve sin sonido.
- Hablar despacio por miedo a equivocarse: en video corto, la energía retiene.
Un método práctico: escribe tres versiones del gancho y elige la que dirías a un amigo en una conversación. Casi siempre es la buena.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas palabras necesito para un video de 30 segundos?
Entre 70 y 80 a ritmo natural, y menos si haces pausas o muestras algo en pantalla.
¿Debo escribir el guion palabra por palabra?
Para videos cortos, sí: cada segundo cuenta. En formatos largos basta con una estructura y las frases clave.
¿Cuánto dura el gancho?
Los primeros dos segundos. Si en ese tiempo no hay una promesa o una tensión, la mayoría desliza.
¿Conviene poner subtítulos?
Sí. Buena parte del consumo ocurre sin sonido, y además hace el contenido accesible a más personas.