Pocas cosas frustran más que un envío rechazado cuando ya diste el trabajo por terminado. La mayoría de esos rechazos se resuelven en dos minutos si sabes cuál es el límite y qué está ocupando el espacio.
Los límites que te vas a encontrar
- Correo electrónico: los grandes proveedores suelen aceptar entre 20 y 25 MB por mensaje, pero el límite que manda es el del receptor, y muchos servidores corporativos cortan en 10 MB.
- Codificación de adjuntos: al viajar, los archivos crecen alrededor de un 33 % por la codificación del correo. Un adjunto de 20 MB puede contar como 27 MB.
- WhatsApp: hasta 100 MB en documentos; las imágenes se recomprimen salvo que las envíes como documento.
- Portales de trámites: es habitual el rango de 2 a 5 MB por archivo.
- Formularios web: revisa siempre el texto pequeño junto al botón de subir.
Regla práctica: si tu adjunto baja de 5 MB, pasa por casi cualquier filtro sin sorpresas.
Identifica qué pesa
Ordena la carpeta por tamaño antes de empezar. En el 90 % de los casos el culpable son imágenes: fotos de celular a 6 MB, capturas de pantalla en PNG, escaneos a 600 ppp o presentaciones con imágenes sin optimizar. El texto casi nunca pesa.
Reduce antes de dividir
- Imágenes: pásalas por el compresor a un peso máximo con un objetivo de 300 a 800 KB. La diferencia visual en pantalla es mínima.
- Capturas en PNG: conviértelas a JPG con el conversor de imágenes. Una captura de 4 MB en PNG suele quedar en 300 KB.
- PDF de escaneos: conviértelo a imágenes a 150 ppp, comprímelas y vuelve a armarlo. Es el método que más peso recorta.
- Varios archivos: agrúpalos en un ZIP. No comprime fotos ni PDF, pero evita el bloqueo por número de adjuntos y mantiene la estructura de carpetas.
Cuándo dividir
Si tras comprimir sigue sin caber y el contenido lo permite, divide el documento en partes con nombres claros: «informe-parte-1-de-3.pdf». Avisa en el cuerpo del correo cuántas partes son y en qué orden van; quien recibe tres correos sin explicación asume que algo se perdió.
Lo que conviene evitar es partir un ZIP en volúmenes: obliga al destinatario a tener el mismo programa y es una fuente segura de problemas.
Cuándo usar un enlace
Para archivos que superan los 25 MB después de optimizar (videos, respaldos, material gráfico), el enlace de descarga es la solución correcta. Tres precauciones:
- Comparte con permiso de solo lectura y, si el servicio lo permite, con caducidad.
- No subas documentos con datos personales de terceros a servicios que no controlas.
- Indica en el mensaje el peso y hasta cuándo estará disponible el enlace.
Elige bien el formato desde el principio
Muchos problemas de peso se evitan al crear el archivo:
- Exporta a PDF con la opción «tamaño mínimo» cuando el documento es para leer, no para imprenta.
- Inserta las fotos ya redimensionadas: una imagen de 6000 px dentro de un A4 desperdicia la mayor parte de sus píxeles.
- Escanea a 200–300 ppp en escala de grises para texto.
- Para capturas de pantalla, JPG en lugar de PNG salvo que necesites transparencia.
Si envías material a la misma persona con frecuencia, pregúntale su límite una sola vez y anótalo. Ahorra más tiempo del que parece.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el límite real de un correo?
El del destinatario. Aunque tu proveedor acepte 25 MB, un servidor corporativo puede rechazar cualquier cosa por encima de 10 MB.
¿Comprimir en ZIP reduce el peso de las fotos?
Casi nada. JPG y PDF ya están comprimidos. El ZIP sirve para agrupar, no para adelgazar.
¿WhatsApp reduce la calidad?
Sí, si envías las imágenes como fotos. Enviándolas como documento se conservan tal cual.
¿Cuánto debe pesar un adjunto para no dar problemas?
Por debajo de 5 MB pasa prácticamente cualquier filtro. Entre 10 y 25 MB empiezan los rechazos.