Las promociones están diseñadas para parecer mayores de lo que son, y no hace falta mala fe: basta con que la aritmética de los porcentajes sea poco intuitiva. Estas son las cuentas que conviene saber hacer, tanto para comprar como para diseñar tus propias ofertas.
Descuentos encadenados
«30 % de descuento y 20 % adicional en caja» no es un 50 %. El segundo descuento se aplica sobre el precio ya rebajado:
precio final = precio × (1 − d1) × (1 − d2)
Sobre 1,000: primero queda en 700, y el 20 % de eso deja 560. El descuento real es del 44 %, no del 50 %. La diferencia son 60 pesos que uno creía tener y no tenía.
La fórmula del descuento equivalente:
descuento total = 1 − (1 − d1) × (1 − d2)
- 20 % + 20 % = 36 %
- 30 % + 10 % = 37 %
- 50 % + 20 % = 60 %
- 30 % + 30 % = 51 %
Nota una cosa útil: el orden no importa. Aplicar 30 % y luego 20 % da lo mismo que al revés. Lo que sí importa es si el segundo descuento se aplica antes o después de impuestos y envío.
Cuánto es realmente un 3x2
Llevas tres, pagas dos: pagas el 66.7 % del precio, así que el descuento es del 33.3 %. Otras equivalencias frecuentes:
- 2x1 → 50 % de descuento.
- 3x2 → 33.3 %.
- 4x3 → 25 %.
- Segunda unidad al 50 % → 25 % sobre el total de las dos.
- Segunda unidad al 70 % → 35 % sobre el total.
La trampa de estas ofertas no está en el porcentaje sino en la cantidad: solo son un ahorro si ibas a comprar tres. Si comprabas uno y acabas llevando tres, gastaste el doble.
Comparar promociones distintas
Para decidir entre «25 % de descuento» y «envío gratis» hay que llevarlo todo a pesos. Con una compra de 800 y un envío de 150: el descuento ahorra 200, el envío gratis ahorra 150. Gana el descuento. Pero con una compra de 400, el descuento ahorra 100 y el envío sigue ahorrando 150.
La regla: convierte siempre las ofertas a la misma unidad antes de compararlas, y hazlo sobre el total que realmente vas a gastar. La calculadora de descuentos permite encadenar rebajas y ver el precio final y el ahorro en pesos.
El precio de referencia
Un descuento solo significa algo respecto de un precio anterior real. Conviene desconfiar cuando el precio tachado apareció la semana pasada, cuando nunca se ha vendido a ese precio o cuando el «precio recomendado» no lo aplica nadie.
Una forma sencilla de protegerse: anota el precio del producto que te interesa unas semanas antes de la temporada de ofertas. Es la única referencia fiable.
Si eres tú quien hace la oferta
Antes de anunciar un descuento, calcula qué queda de tu margen. Con un margen del 40 %, un descuento del 10 % se lleva la cuarta parte de tu utilidad; con un margen del 25 %, se lleva el 40 %.
Y calcula cuánto más tendrías que vender solo para empatar:
ventas extra necesarias = descuento ÷ (margen − descuento)
Con 40 % de margen y 10 % de descuento: 0.10 ÷ 0.30 = 33 % más de unidades. Si no esperas ese aumento, la promoción te cuesta dinero. Comprueba el impacto en la calculadora de margen antes de imprimir los carteles.
Preguntas frecuentes
¿Dos descuentos del 20 % son un 40 %?
No, son un 36 %, porque el segundo se aplica sobre el precio ya rebajado.
¿Cuánto descuento es un 3x2?
Un 33.3 %, siempre que fueras a comprar las tres unidades.
¿Importa el orden de los descuentos?
No para el resultado final, aunque sí puede importar si uno se aplica antes de impuestos o de gastos de envío.
¿Cuánto más tengo que vender si hago un descuento?
Divide el descuento entre la diferencia entre tu margen y ese descuento. Con 40 % de margen y 10 % de rebaja, un 33 % más de unidades.